Advierten que la provincia debe planificar más parques urbanos

Diario UNO, 17 septiembre 2007 

Mendoza
Además de purificar el ambiente en una zona desértica y de servir para el esparcimiento social, estos predios se ofrecen como sitios adecuados para evacuaciones masivas en casos de sismos.

Ariel Sevilla
asevilla@diariouno.net.ar
Por definición, un parque (del francés “parc”) es un terreno situado en el interior de una población que se destina a prados, jardines, arbolado, servicios y equipamiento, para servir como lugar de esparcimiento y recreación de los ciudadanos.

Sin embargo, por su situación geográfica y geológica, en Mendoza la definición amerita una ampliación. A la par del emblemático parque General San Martín (en el oeste de la Ciudad), distribuidos en la mayoría de los departamentos de la provincia hay 16 espacios urbanos –aunque también algunos están fuera de las ciudades– que han sido forestados adrede. La intención es que actúen como reguladores de las condiciones atmosféricas y ambientales propias de esta zona árida, modificada por la mano del hombre.

Es decir que de ellos se espera que equilibren el ambiente para mejorar las condiciones de vida de los mendocinos, que se han arraigado en una región con escasa humedad y proclive a contaminarse, con gran amplitud térmica y vientos Zonda, entre otros factores, según enumeraron los referentes del tema en varias comunas.

Además, los parques urbanos de la provincia –construida sobre la zona sísmica más activa del país– se ofrecen como sitios amplios y seguros para evacuar a los pobladores en caso de producirse una catástrofe.

Teniendo en cuenta estas funciones extra, los consultados por UNO advierten que en Mendoza hacen falta más parques públicos. Esto debido al crecimiento demográfico y el desarrollo urbano, sobre todo en los lugares donde la construcción de barrios avanza sobre propiedades rurales. Es que ese avance habitacional podría poner en riesgo las condiciones ambientales naturales de los oasis locales –con la potencial pérdida de la flora nativa– y dejar sin demasiados espacios de seguridad para los residentes.

En los últimos años los municipios y la provincia crearon parques, como el Lombardía, en Tunuyán; el Central, en Ciudad, o el Dueño del Sol, en Junín. Además, hay algunos en proyecto. Varios que ya existían están en proceso de expansión, como el Metropolitano, en Maipú, o el mismo General San Martín, que viene ganándole terreno al piedemonte, pero no para forestarlo sino para preservar su flora nativa.

 Espacios reservados 4 en proyecto

Norte (Maipú) Estaría ubicado en Gutiérrez entre Gerónimo Ruiz y las vías del ferrocarril. Son 9 hectáreas. Aún en anteproyecto, casi es una idea. La propuesta es un espacio verde, con churrasqueras y canchas de deportes, que la Municipalidad concesionaría al club Gutiérrez.

Parque de los Sueños (Rivadavia)
Ocupará un sector del actual parque Municipal, que en total tiene 75 hectáreas y está en proceso de reforestación con criterio paisajístico. Estará en la parte de ese solar que colinda al norte con el río Tunuyán y fusionará flora nativa e introducida. La primera etapa del proyecto general ya está en marcha: prevé revitalizar el lago Municipal, ubicado en el Parque; para eso se trazó un paseo verde con praderas para tomar sol y se reabrirá su antigua hostería

Parque del Agua (Godoy Cruz)
El terreno pertenecía al parque General San Martín, pero hace unos años pasó a la Comuna. Está al este del hospital Lencinas (entre Talcahuano, Corredor del Oeste y Montes de Oca). Posee árboles y plantas, pero está muy deteriorado. La Municipalidad quiere hacer un espacio recreativo y temático para promocionar el buen uso del agua. Proyecta senderos, lagunas y cascadas; instalar juego didácticos, rescatar forestales y colocar luminarias.

Parque La Palmira (San Martín)
La Comuna ya lo construye en el ingreso oeste a la Ciudad de Palmira, en 12 hectáreas que bordean el río Mendoza. En ese sitio antes había un basural clandestino. Será recreativo y temático. Tendrá césped, riego por aspersión y luminarias. Habrá una antigua locomotora a vapor y cinco vagones –los aportará la empresa de ferrocarriles ALL– y un anfiteatro. En otras 8 hectáreas cercanas, sobre el río, se hará un balneario.

16 ya existen

El pionero
Parque General San Martín (Capital)
Creado en 1896 en el oeste de Ciudad, fue el primer parque público local. Tiene unas 790 hectáreas. En el sector más antiguo prevalecen plantas y los árboles exóticos, con paseos, un lago artificial y monumentos al estilo francés. Pero en el sector del piedemonte, donde se realiza una ampliación, se tiende a preservar la flora autóctona (ya hay dos sectores con especies nativas: el parque Aborigen y el parque Xerófilo). Incluye el Cerro de la Gloria, el Zoológico y el teatro griego Romero Day.

El más reciente
Parque Recreativo Dueño del Sol (Junín)
Se abrió al público en la primavera de 2006. Tiene 8 hectáreas. Se encuentra sobre el carril Retamo, a 1,5km de la villa cabecera. Está totalmente parquizado y planeado para actividades recreativas, deportivas y turísticas. Además, se prevé construir una pequeña bodega –con 20.000 litros de capacidad– para promocionar entre los turistas que lo visiten los vinos que se elaboran en el departamento. Este año fue escenario de la Bendición de los Frutos.

Los otros
-Cívico (Capital)
-Central (Capital)
-O’Higgins (Capital)
-Lombardía (Tunuyán)
-Agnesi (San Martín)
-Metropolitano Sur (Maipú)
-Chachingo (Maipú)
-Barrancas (Maipú)
-Ortega (Maipú)
-Juan Domingo Perón (Guaymallén)
-San Vicente (Godoy Cruz)
-Central (San Carlos)
-Parque Recreativo Municipal (Rivadavia)
-Yrigoyen (San Rafael)  Mayor presencia de flora nativa En los parques urbanos públicos de Mendoza predomina la flora exótica: las especies foráneas, por sus características, se adaptan al ambiente, crecen rápido y tienen una estética aceptada por los mendocinos.

No obstante, hay una tendencia a incluir en los diseños especies nativas –requieren menos riego– a preservar la que ya existe en los terrenos destinados a nuevos parques o que convivan propias y extranjeras.

Tres ejemplos concretos y recientes. El Parque Central, en Ciudad, a diferencia de sus pares nació –y aún está en obra– como polo de atracción urbana y no como pulmón verde. Por eso, ahí prevalece el cemento, pero en sus jardines se impone la flora indígena, detallan en la Municipalidad.

En los terrenos de Giol
El Parque Metropolitano Sur, de Maipú, se trazó hace algunos pocos años sobre suelo que antes pertenecía a Bodegas y Viñedos Giol, donde se cultivaban vid y olivos. Al momento de diseñarlo, se respetó esa forestación, como también las trincheras de álamos y los frutales. “Sobre esa realidad inicial se intervino, generando bosquecillos con otras plantas más ornamentales, cuidando el valor estético y acompañando las distintas zonas y servicios”, fundamenta Alejandra Estrella, supervisora de ese solar.

El parque Lombardía, de Tunuyán, fue inaugurado en 2003 y posee una gran variedad de forestales indígenas e introducidos (del exterior y otros puntos del país). La intención es comprobar el grado de adaptabilidad de los foráneos para su potencial implantación y explotación en ese departamento del Valle de Uco.

Encontrar la armonía
“El árbol cumple también con un objetivo ornamental: mejora el paisaje y las vistas panorámicas en parques y plazas, pero se debe encontrar la armonía justa entre las especies que se utilizan para este fin”, explicó Pablo Alonso, quien dirige la carrera de Gestión Ambiental de la Universidad de Congreso.  Sitios de encuentro social Como en otros lugares del mundo, los parques urbanos de Mendoza también cumplen un rol social: la mayoría cuenta con servicios y equipamiento para actividades recreativas, deportivas y culturales.

Armando Serio, arquitecto de Estudios y Proyectos de la Administración de Parques y Zoológicos de la provincia, califica al parque General San Martín de centro de encuentro ciudadano. “Es uno de los pocos sitios donde distintos niveles sociales comparten el mismo espacio –expone–. Aunque siempre existe una minoría que se encarga de vandalismos y transgresiones, no debenos confundirnos: es mucho menos de lo que aparentemente parece destacarse por sus fechorías”.

A esta altura, pareciera que entre un parque y una plaza no hay diferencias. Sin embargo, en las comunas detallaron las características generales de ellos, que, dicho sea de paso, son parte de la identidad de Mendoza.

Un parque es un espacio verde dentro de una región cuyo principal objetivo es ser pulmón verde de los habitantes, pero también permitir su uso intensivo y diverso para visitantes de estadías prolongadas.

Una plaza también es un espacio verde, pero en general dentro de un barrio, ligado a la población aledaña, con dimensiones más pequeñas y uso limitado.  

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