La “locomotora fantasma” se habría ido sola por un descuido

Diario UNO, 29 dic 2007. Mendoza

La locomotora se habría ido sola por un descuido
La hipótesis del descuido humano es la que se afirma en la investigación por la locomotora que recorrió dos provincias sin conductor. “No me perjudiquen más”, pidió el maquinista Mendoza.

Famoso. Luis Mendoza, el maquinista ferroviario del que habla todo el país, dio la cara, ayer en Palmira.

 

Enrique Pfaab
epfaab@diariouno.net.ar

SAN MARTÍN– Eran las 9.40 de la mañana del miércoles 26. Por el equipo VHF se escuchó:
–Mendoza, ¿hacia dónde se dirige?
–A ningún lado – dijo el nombrado–. Estoy en el comedor, desayunando.
–¿Y quién está a cargo de la 5557?
–Yo.
–Le aviso que la máquina está dirigiéndose por la vía principal hacia el Este y a punto de salir de la playa.

A partir de allí todo el personal entró en alerta.

Un maquinista sugirió perseguir inmediatamente a la 5557 con otra locomotora, pero la maniobra fue considerada muy riesgosa y los responsables de la playa no la autorizaron. A las 9.55, cuando ya el personal de ALL vio que no había posibilidad de resolver en forma inmediata el problema, se decidió llamar a la Policía. “Una locomotora sin conductor salió de playa de Palmira y se dirige hacia el Este. Esta acelerada en punto 2”.
Luego vendrían más de cuatro horas de incertidumbre y, finalmente, el efectivo operativo de recaptura de la locomotora, en Cazadores, San Luis. Pero la secuencia previa al alarma es lo que más interesa a los que intentan determinar si hubo negligencia o sabotaje.

Mientras la empresa mantiene la teoría del “sabotaje” y el maquinista pide “paciencia” para saber lo que ocurrió, el caso de la locomotora que recorrió sin conductor 235 kilómetros sigue siendo un misterio. En cambio las investigaciones internas y oficiales manejan con firmeza la hipótesis del descuido.
Ya habría quedado establecido que el maquinista Luis Mendoza dejó acelerado el motor Diesel de la 5557 en punto 2, en una escala que va de 0 a 8. Esta práctica es común entre los maquinistas y no implica riesgo siempre que estén en funcionamiento los sistemas de seguridad.
Estos sistemas son dos: el de frenos y el denominado “hombre muerto”, que habría sido el que falló. El “hombre muerto” es un pedal ubicado en el lugar donde está el maquinista y que debe ser pisado por el pie derecho del conductor para permitir que la locomotora esté en marcha.

El sistema fue diseñando para que ante cualquier desmayo o descompostura que sufra el maquinista, el pedal quede liberado y la locomotora se frene. Los conductores, principalmente en trayectos largos, tienen la costumbre de trabar con una cuña este pedal y así pueden desplazarse libremente por toda la cabina de comandos.
Ayer se especulaba con que el “hombre muerto” estaba bloqueado. Lo que todavía no está claro es si Mendoza olvidó liberarlo o si el pedal funcionaba mal. Además los pocos que creen en la teoría del sabotaje sostienen que fue trabado por una tercera persona.
En la víspera Hernán Pesqueira, gerente de Relaciones Institucionales de América Latina Logística, insistió en que el hecho “puede haber sido un sabotaje”. Además aseguró que Luis Mendoza “no ha sido despedido ni suspendido”.
Por su parte el maquinista, después de intentar evitar a los medios de prensa apenas dijo: “Tengan paciencia. La empresa está haciendo lo necesario para poder solucionar este problema. No me perjudiquen más a mí ni me nombren más, porque yo no sé nada”, y agregó que “soy un perjudicado más, como la empresa”.
Desde algún sector de los tres gremios ferroviarios, físicamente lejanos a Palmira, se lanzaron algunas críticas sobre el mal estado de los materiales y maquinarias. En cambio alguna fuente sindical más cercana a la playa de maniobras en donde se generó el incidente, se contempla seriamente la posibilidad del descuido. “Un minuto de boludez en la vida lo tiene cualquiera. Pero nosotros no podemos poner en riesgo la estabilidad laboral de un compañero”, sostuvieron.

Enojo del “Alberto” por lo del tren

SAN MARTÍN– La locomotora sin conductor hizo que el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, se enojara con su par mendocino Celso Jaque y también con la Nación. Ayer, el puntano manifestó su malestar por la actitud que adoptó el mendocino ante el incidente que se generó el miércoles, el cual a su entender se desentendió del problema.
“Estoy molesto con el gobernador de Mendoza porque su gobierno no tuvo la altura ni la atención de comunicarnos oficialmente que una máquina de ese porte se había descontrolado y podía pasar a San Luis”, manifestó Rodríguez Saá a la prensa de su provincia.

Como si fuera una antigua locomotora con chimenea, siguió echando humo de enojos y aseguró estar “aún más molesto porque siento que el gobierno de Mendoza, la empresa privada y los responsables del Gobierno nacional que siguieron el operativo se sacaron el problema de encima y se lo pasaron a San Luis, dejando a la locomotora correr como si no les importara un eventual siniestro en los poblados por donde pasa ese ramal”.

“El colmo se produjo el jueves, porque ninguna autoridad mendocina se comunicó para agradecer el desempeño de nuestra Policía, Defensa Civil y Seguridad Comunitaria, que evitaron una tragedia”.

Rodríguez Saá decidió saldar esa falta de consideración y hoy hará un reconocimiento público a quienes participaron en la evacuación y prevención.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: